Freixenet Miniblack, Neo2

PROHIBIDA LA FORMALIDAD

Eso de que el champagne sólo se descorche en nochevieja -salvo que seas piloto de fórmula 1, y de los buenos- empieza a estar pasado de moda. El champagne debería ser más cotidiano, cosa que se está consiguiendo, primero gracias al Miniblack -pequeñas botellas con copa incorporable al cuello de éstas, para beber directamente- y ahora, al Miniblack Rosé, para que todos podamos beber la variedad de champagne que más nos guste. Cada vez son más los retoños de la familia Freixenet, así como cada vez son más las personas a las que puedes ver degustando despreocupadamente un Miniblack Rosé en lugares como azoteas de hoteles o bares terraza. Porque la propia botella, con su explosión de color, invita a eso, a saborearlo sin formalismos, simplemente por el gusto de beber champagne. Me encanta que esto ocurra, ¿a vosotros no? Seguro que sí. ¿Un brindis?