un bodegón con casitas con tejados de metal
Antonio Serrano Bulnes y Mar López son los fundadores de Mad Lab. Se conocieron hace 20 años y desde entonces son pareja sentimental y también un tándem perfecto en su trabajo, siempre relacionado con el mundo del diseño. Hablamos con ellos de su último proyecto, una editora de objetos que desde hace dos años se rodea de los mejores diseñadores. Objetos con alma y objetos útiles es la distinción en su catálogo de las piezas producidas hasta ahora, todo ello bajo el título “Objetos de la Memoria”

Mad Lab: Entrevista a sus fundadores

¿Cuándo nace Mad Lab?———————————

Antonio: Nace en el 2012 y hay dos etapas, la primera en la que hacemos mobiliario y otra a partir de mayo de 2015 que empezamos a hacer producto de pequeño formato. En la primera etapa hacíamos autoproducción con piezas como la Butakita o la TreeTable pero nos dimos cuenta que ponerlas en el mercado y venderlas era muy costoso. Fue un momento en el que nos encontramos a Pablo Girones a través de Tachy Mora y entonces decidimos dar el cambio. Aplicamos todo el conocimiento que teníamos y pusimos nuestro know how a disposición de otros diseñadores. Trabajar con otros diseñadores es más fácil que producir para uno mismo, ya no eres juez y parte, solo tienes que valorar lo que han creado para la editora a partir de un briefing, y eso es más fácil. En esta segunda etapa hemos adquiriendo un mayor compromiso ya que nos hemos profesionalizado y ofrecemos a los diseñadores con los que colaboramos un mercado que inicialmente nosotros no teníamos. Fue sorprendente pero todos los diseñadores a los que le propusimos trabajar con nosotros dijeron que sí: Héctor Serrano, Eli Guitierrez, Borja García, Sohei Arao…y también dos premios nacionales de diseño como Mario Ruiz y Vicente Martínez.

Imagen superior: Summer Houses diseñadas por Héctor Serrano

un bodegón con un tocador

 Imagen superior: Bisel contendores y espejo diseñados por Mario Ruiz

¿Cuál es la diferencia entre las dos etapas en Mad Lab?———————————

Antonio: La diferencia más grande es el compromiso con el proyecto y profesionalizarnos, abrirnos a otras opiniones y trabajar con mucha disciplina. El apoyo de tener un taller interno es fundamental, ese es el pulmón y el corazón de esta empresa, donde se desarrolla todo en know how. Cualquier idea que surja por la mañana por la tarde la tienes hecha, este es el verdadero 3D, verlo de inmediato y poder hacer una análisis y saber por donde respira, lo que cuesta y como se fabrica. Ahora estamos centrados completamente en este proyecto, nos lleva todo nuestro tiempo y más que le echáramos. Hay que vender y estamos aprendiendo todo. Poco a poco descubres que de todo tu tiempo le dedicas un 10% al diseño, un 40% a producir y un 50% a comercializar. Si tu vida profesional es de unos 40 años, teniendo una vida larga, vas a diseñar 4 años, vas a estar 16 años produciendo y 20 vendiendo. Las cosas no salen solas, tienes que aprender a producir, aprender a vender, tienes que aprender a desarrollar estrategias.
Venta en la web y en museos———————————

Mar: Sí vendemos nuestras colecciones online. También vendemos en museos, nos parece la tienda del futuro, es un público que cambia todos los días.

Los museos han dado un giro y ya no sólo ofrecen merchandising de las exposiciones si no que apuestan por producto nuevo relacionado con el diseño. Se han dado cuenta que el público quiere algo más.

Estamos trabajando este mercado. Hemos entrado en el Guggenheim Bilbao, Fundación Kutxa en San Sebastian, Thyssen en Madrid, CaixaForum, MACBA, también estamos hablando con distribuidores de museos en París.

Las tiendas de museos son los sitios con más oportunidades de venta que el retail convencional. Dos millones de personas nuevas entran en los museos y casi todos compra algo. Uno de los aspectos que se valora mucho es el packaging, por lo que tiene que estar muy cuidado. Superviso personalmente uno por uno cada uno de los productos. Vendo el producto como a mí me gustaría comprarlo.
La parte comercial es fundamental, una de la más importantes.

En la parte de comunicación, se personaliza a cada uno de nuestros clientes. Me encanta saber quién está detrás de cada venta, cómo es la persona que lo compra.

 

¿Cómo es el balance en estos dos años, sois autosuficientes?———————————

Mar: No hemos superado aún el umbral de la autosuficiencia, estamos en el proceso de inversión. Con estos productos para mantenerte necesitas vender más cantidad que si vendes un mueble. Estamos en una fase de expansión y buscando puntos de venta. Es un trabajo lento el introducir un producto nuevo en el mercado. Hay etapas mejores como navidad que es época de regalos. Pero vemos que nuestro producto es atemporal y perdurable. Trabajamos sobre los conceptos de tiempo y de objeto heredable que pasa de generación en generación como pieza de colección. El balance es muy positivo, en apenas dos años hemos dado un giro de 180 grados.

un bodegon con casitas de madera y mármol

Imagen superior:  Mini Houses diseñadas por Mario Ruiz

Lanzamiento de nuevos productos———————————

Antonio: Sí vamos a lanzar nuevo producto este año y lo presentaremos este otoño en Madrid seguramente en septiembre. Estamos haciendo un análisis de imagen global para saber que productos estamos fabricando, en formas, en colores, en funcionalidad, en materiales; queremos tener un catálogo que sea coherente, que de un paso más en los conceptos de valor que hemos explicado.

Tipología de producto en Mad Lab———————————

Mar: Inventar una nueva tipología de producto es muy difícil. El arquetipo de las casitas, nos gustan, se venden muy bien aunque no sea un producto funcional, desde el punto de vista de la utilidad. Queremos seguir trabajando en este campo, es por lo que nos conocen y nos asocian. Nosotros la llamamos Smart Cities y en estas ciudades imaginarias nos imaginamos rascacielos, fábricas, viviendas, etc.. El tema puede dar para mucho.

un bodegón con barcos de madera

 Imagen superior:  Motormood diseñado por Borja García

¿Qué piezas producís vosotros totalmente y cuáles fuera?———————————

Antonio: Cada pieza es diferente, el 90% de las piezas tienen control numérico y esas salen fuera, cuando vuelven hay que terminarlas en diferentes procesos: montaje, lija, pintura, otras veces vienen más acabadas. El taller que tenemos funciona como un laboratorio de ensayo y error, cuando ya sabemos cómo producirlo trasladamos el conocimiento a la empresa elegida y lo sacamos fuera. Tienes que dejar que el productor te pueda sorprender y te pueda indicar que lo hagas de otra forma, estamos plenamente abiertos a cualquier sugerencia en este sentido. Tenemos proveedores que han aprendido con nosotros y ahora son independientes, tienen maquinas y trabajan para nosotros y para otros clientes. Cuando hay pedidos gordos puedes acudir a uno a varios. Mad Lab tiene una forma de producir curiosa: Los objetos están descompuestos en elementos donde producir 100, cortas para 100 dejas 50 sin montar, montas 20 y pintas 10. De esta forma puedes personalizar mucho más rápido y dar un servicio mucho más rápido.

¿Cuándo dais el briefing a los diseñadores les ponéis un precio máximo?————–

Antonio: Nosotros no los limitamos, pero los propios diseñadores son conscientes de que el producto tiene que costar lo justo porque así el producto tendrá mas éxito. Aunque también estamos pensado en abrir una rama en nuestro catálogo donde el producto este relacionado con algo muy cultural y de lujo. Vamos a hacer una pieza donde no se valore por precio sino por sus cualidades intrínsecas y por lo que transmite como experiencia de usuario. Esta es ahora mismo una de la reflexiones que tenemos en la cabeza.

Mar: Por otro lado también trabajamos en otra vía totalmente opuesta. The Small que es un producto muy económico creado en chapa de metal que se vende en plano y el usuario tiene que doblarlo para convertirlo en un objeto tridimensional. Digamos que sería el producto más sencillo y económico de nuestro catálogo, idea que estamos aún desarrollando.

 

Ventas: Lo más vendido, los lugares que más venden.———————————

Mar: Son la colección Opening de Antonio Serrano y las Mini Houses de Mario Ruiz. Ambas se venden en colecciones de 4, 5 y 6. Lo mágico es cuando haces una venta a alguien que no conoces de nada. ¿cómo ha llegado a la web? ¿cómo ha llegado hasta ahí? Nos encantaría saber esas conexiones.

 Antonio: Las ventas las tenemos distribuidas en estos momentos así:

1 / Grandes cadenas (The Conran Shop, Sempre, Design Within Reach)   48%
2 / Retail y Museos 38% (A nivel nacional e internacional)
3 / Venta privada: 9.5%
4 /Venta online: 4.5%

En general al venta online es complicada, tienes que hacer un buen trabajo fotográfico para que te hagas una buena idea de cómo es el producto que quieres comprar. Queremos trabajar más en mostrar cómo se hacen los objetos en la web para que la gente sepa como es el proceso de fabricación y el tiempo que lleva crear cada objeto. Hay que transmitir que esto lleva mucho tiempo para hacerlo. Nuestro objetos no son caros, son costosos, llevan tiempo que es un factor de lujo.

¿Intenciones para futuro inmediato para Mad Lab?———————————
Antonio: La parte comercial a corto y medio plazo tenemos que reforzarla para lograr sobrevivir. Necesitamos superar el umbral que nos hemos propuesto de facturación a corto y medio plazo. A medio y a largo buscar una coherencia total de la marca. Siempre aparece el mundo de la fabricación innovar y fabricar en España es muy complicado hoy día, pero creo que lo estamos consiguiendo.

mar lopez y antonio bulnes de Mad Lab

 Imagen superior, izquierda: Mar López, derecha: Antonio Serrano Bulnes

¿Cómo os dividís el trabajo?———————————

Mar: Comunicación, ventas, gerencia, administración y redes sociales

Antonio: Edición, fabricación, I+D y Diseño
¿Notáis recuperación económica este año?———————————

Antonio: La gran pérdida que ha tenido en Occidente es la pérdida de la cultura, y si esta no se recupera es difícil que nuestro sector pueda avanzar significativamente. En Finlandia no hay que explicar qué es el diseño porque ya está integrado en la sociedad. Transmitir la cultura del diseño al consumidor es el gran reto de todos. Sobre la recuperación económica mejor será hablar a finales de año, a ver qué pasa. Hay demasiados factores que inciden en la cultura del diseño y una recuperación a costa de salarios bajos no es nada bueno para un país.

Pero ¿Es una pérdida cultural o pérdida económica?———————————

Antonio: Las dos cosas, añoro ese momento del pasado donde ahorrabas para comprar algo bueno. Ahora queremos la compra inmediata, lo quiero y lo quiero ya. Prefiero tener más camisetas, que tener una buena que te dure una buena parte de tu vida. Las “casas de Ikea” no soportan las mudanzas. Consumimos mal esa es mi opinión.

 

¿Hay burbuja en el mundo del diseño?———————————

Antonio: Hay cifras que son aterradoras. En Madrid por ejemplo: 300 egresados en diseño cada año en las universidades de Madrid que son 11, sin contar con los arquitectos que salen todos los años y que muchos de ellos se tienen que meter en el mundo del diseño. No hay mercado que absorba esto en ningún país. Yo he formado parte de la docencia y me di cuenta que eso era una cifra desafortunada. ¿Qué estamos formando? ¿Profesionales que solo saben hacer 3D? Mal les va a ir. Propuse un cambio para que los alumnos supieran y pudieran fabricar objetos reales con sus manos. Es muy difícil diseñar si no conoces la materia. Me hicieron caso y conseguí levantar un laboratorio y taller. Fue en la Universidad Europea de Madrid.

 

¿Qué habéis hecho antes de montar MadLab?———————————

 Mar: Antonio fue mi profesor en el IED, Profesor de Morfología operativa. Yo estudiaba diseño de moda pero teníamos asignaturas comunes con los de producto. El IED acababa de nacer, yo venía de estudiar Arte & Antigüedades. Fue en el año 1994.

Antonio: Empiezo a estudiar derecho y en quinto lo dejo, me di cuenta que no era lo mío. En el año 1979 encuentro una disciplina que se llamaba diseño y en el único sitio donde se podía estudiar en Madrid era la escuela de artes aplicadas de la calle la Palma. Estudie 3 años en 2, me dieron un premio nacional de mobiliario urbano y otro internacional de formica en categoría de estudiante. Estudiaba diseño industrial, era muy tecnológico, con ingenieros detrás. Luego me fui a Italia unos cuantos meses, más tarde empecé a trabajar para una profesora que tuve en la escuela en su estudio Pro Diseño haciendo muchas cosas en inyección de plástico y material PLV de cosmética. Luego me casé con una diseñadora que era compañera mía María Loredo, y montamos en el año 1984 Grupo Dúplex. En 1993 fallece mi mujer y me quedo viudo con un hijo de dos meses. Al año de morir ella un amigo me llama para que diseñe un exposición de 1200 metros cuadrados, la identidad corporativa y un montón de cosas más de un museo nacional, así me metí en el mundo de los museos. Más tarde otro gran amigo, me dijo“hay una escuela donde tienes que dar clases” acababa de nacer el IED. En este momento reconduzco mi carrera y hago muchas cosas, montamos una editora: Calpernia. Lo quisimos hacer demasiado bonito. Tenía un comité intelectual de 7 magníficos: Pepe Cruz Novillo, varios arquitectos conocidos, interioristas… Duró un par de años, tenía como socia a Isabel Álvarez una mujer muy talentosa. Casi 14 años de mi vida lo dedico al mundo expositivo y al mundo de los stands. Hubo una etapa económica muy buena y gracias a eso compre esta nave. La buena época fue del 1999 al 2007. Después de la gran crisis, en el año 2012 decidimos lanzarnos otra vez y recuperar el sueño de montar una editora.

¿Queréis añadir algo más?———————————

Mar: Sí, queremos aclarar que Mad Lab es una editora de diseño.  Antonio Serrano es diseñador y no todas sus piezas las produce Mad Lab.

Más info: www.mad-lab.com