IED Madrid proyecto Jaime Alvarez

 Jaime Álvarez presenta Mans Concept, su proyecto de fin de carrera en IED Madrid, una revisión de la sastrería clásica con la que pretende desembarcar en Japón.

¿Qué edad tienes? Tengo 22 años.

¿De dónde eres? Vengo de un pueblecito de Sevilla, La Luisiana, parecido al pueblo americano de Louisiana, aunque desde los 18 años vivo en Madrid.

¿Cómo han sido estos años de formación en IED Madrid? Los años que ha durado mi carrera han sido apoteósicos, estresantes, llenos de experiencias, tanto buenas como malas, pero sobre todo enriquecedores por los conocimientos que he obtenido y por las personas que me llevo de por vida. Estos cuatro años me han servido para poner los pies en la tierra y darme cuenta con la rapidez que funciona el mundo de la moda y, sobre todo, para entender que la moda es un negocio y que hay que vender para sobrevivir.

¿Cuál es el mejor recuerdo que guardas de la carrera? Guardo dos recuerdos muy bonitos en mi retina, más bien dos etapas del tercer curso de carrera. En primer lugar, las clases de historia del arte con Enrique González. No he estado en ninguna clase de historia más divertida y entretenida en mi vida. Conseguía que esas dos horas de clase fuesen las más deseadas y esperadas de la semana. Nos cantaba, nos preguntaba… No se limitaba a dar clases si no que conversaba con nosotros y eso es una cosa que escasea entre profesores. Por otro lado, el intensivo de sastrería con Luis Alberto Berrendero (que actualmente trabaja con Carmen March). Él fue realmente quien me enseñó a amar más la sastrería y a luchar y trabajar para convertirme en diseñador de moda masculina y sastre. Además, fue él quien me animó a realizar mi TFE, a pesar de los pocos conocimientos que tenía sobre este antiguo oficio. Su delicadeza y amor por los detalles, los buenos tejidos… todo ello, consiguió traspasármelo en solo una semana. Luis fue y será el mejor profesor que tuve y le guardaré siempre un enorme cariño.

¿Has trabajado en otras marcas? No, no tuve la oportunidad de trabajar en otras firmas de moda.

IED Madrid proyecto Jaime Alvarez

¿Cómo nace tu firma? Toda la culpa de ello la tiene mi abuelo materno, Emilio Pérez. Desde pequeño él me enseñó a amar la sastrería y la elegancia masculina. Él fue y será el señor más elegante que he conocido nunca y no era nada clásico para la época. Cada vez que me pongo frente al papel y lápiz para crear una prenda o colección pienso en él, y si me dará el visto bueno, si se lo pondría o no… Él me puso la semilla, pero hace 3 años se reanudan mis ganas por crear una firma que plasmase mis gustos, mi universo y mis referencias. Sucedió durante los preparativos de la boda de mi hermano mayor. Temía el momento de empezar a buscar  y no encontrar trajes que cuadrasen con mi personalidad y mi estilo. Todo ello se confirmó, no encontraba ninguno que fuese “made for Jaime”. En esos momentos decidí que quería dedicarme  al prêt à porter y sastrería de hombre, una firma que ofreciese una nueva imagen de la masculinidad, más conceptual y deportiva, pero sin dejar ese lado clásico que tengo desde pequeño. Mi marca va hacia un mundo en el que los hombres quieren ir elegantes, clásicos, pero adaptados a los nuevos tiempos que les deparan, de siluetas modernas, depuradas e incluso mostrando la virilidad del hombre. Mi objetivo es eliminar ese cliché de que la sastrería es añeja, aburrida, incómoda y sólo para ocasiones especiales.

¿Ves compatible trabajar para otro y seguir con tu propia firma? Lo veo un poco complicado, pero no imposible. Es cierto que me gustaría trabajar con otros para nutrirme de conocimientos, tener experiencias y conocer gente nueva pero no me gustaría dejar de lado mi firma, cosa que intentaré hacer porque es un proyecto que me ilusiona muchísimo.

¿Cómo es tu colección? Mi colección es una mezcla entre pasado y “mi futuro”. Digo mi futuro porque es lo que yo imagino. Me niego a pensar que en el futuro de la moda masculina no exista la sastrería. Es una colección llena de influencias, la principal, “Billy Eliot” y el Londres de 1985, una película que me marcó de por vida. En un cierto punto, me sentía un poco identificado, Billy nos enseño a luchar por nuestros sueños pese a las adversidades y contra personas tóxicas que te intentan hundir cruzándose en tu camino. Ese ambiente sucio que respiraba la película, debido a la revolución minera de los años, se ve reflejado en las prendas realizada en raw denim, las camisas de popelín en colores sucios, similares a la ropa de trabajo que llevaban los mineros de la época. Por otro lado, todos los trajes tienen una clara influencia en Saville Row. He utilizado tejidos 100% británicos de clásicos estampados “Príncipe de Gales”, “espiga” y “doble raya diplomática”. En definitiva, una mezcla entre ese clasicismo más puro y mi visión conceptual de la sastrería, con cortes limpios, piernas ajustadas y maxi solapas caídas.

IED Madrid proyecto Jaime Alvarez

 ¿Cuáles son tus próximos proyectos? Ante todo me gustaría ampliar la primera colección de la firma “Unexpected Tailoring”. Siento que no he dado el 100% y me gustaría quitarme esa espina. Posiblemente intente presentarla en algún concurso o hacer alguna presentación, ya sea en forma de desfile o en algún local de Madrid. Por otro lado, ya estoy pensando en la siguiente colección, cogiendo influencias y viendo siluetas. Otro proyecto que tengo entre manos y que no tiene nada que ver con lo anterior  es presentar una colección en SIMOF, el certamen internacional de moda flamenca de Sevilla. Me produce mucha curiosidad (y gracia) enfrentarme a ese momento de idear cómo transmitir mi universo masculino a trajes de flamenca. Sería un gran reto para mí.

¿Cuál es el futuro de Mans Concept? Me gustaría materializar más la firma con una línea de bolsos y calzado y asentarla en Madrid aunque no por eso cerrarme a otros mercados. Mi objetivo es conducir la firma hacia Japón. Me siento muy identificado con la visión que tienen sobre la moda. A ellos, como a mí, nos gusta una moda más discreta, rica en tejidos, que nadie salvo tu sepas el valor tanto económico como personal que tiene las prendas. En definitiva el gusto por los tejidos, los detalles y por el menos es más.

IED Madrid proyecto Jaime Alvarez