Mesitas auxiliares muy new memphis

Nos atrapa con las imágenes de sus trabajos, ya que sabe combinar lo rudo y la delicadeza en dosis justas. Nos interesa saber qué hay en la cabeza de este diseñador asentado en Barcelona que en octubre cumplirá 30 años. Le preguntamos a Max Enrich qué piensa del design art, de la estética de los objetos, de la producción en serie, de las colecciones limitadas. También queremos saber cómo se imagina él lo que ocurrirá con la estética del mundo del hábitat en unos años.

Entrevista al diseñador Max Enrich

¿Eres diseñador o artista?

Max Enrich: Diseñador, aunque tampoco creo mucho en las etiquetas. Nunca me he planteado que lo que hago se le pueda llamar arte, pero sí que creo que el límite entre el mundo del arte y el del diseño nunca ha estado muy claro. Ni falta que hace. Dicen que el arte implica interpretación y el diseño comprensión. Pero no comprender una pieza de diseño quizás tiene que ver con no saber interpretar lo que pretende el diseñador, ¿no?

 

Cuando creas objetos ¿Qué importancia le das a la función y cuánto a la estética?

Max Enrich:  El diseño de objetos o mobiliario nace de la necesidad de satisfacer o facilitar la vida cotidiana. El mueble, desde un punto de vista tradicional, ha de servir para algo – al menos por eso se diseñó. Pero a mí me interesa más qué aspecto tiene ese objeto, cómo se porta con los de su entorno y el uso que se espera de él. En mi casa hay mesas que no soportan nada, ceniceros que no se usan o tijeras que nunca van a cortar algo. Están ahí sencillamente por lo bonitos que son. Y eso para mí también es una función. Igual que tienes una foto o un cuadro por el simple hecho de ‘hacer bonito’, puedes tener un objeto. ‘Hacer bonito’ es una función más que válida para un producto.

 

¿Dónde has estudiado?

M.E. En Eina, en Barcelona. La carrera me ha ayudado, está claro. No te ayuda a diseñar, sino a pensar como un diseñador. Es un aprendizaje parecido al de la arquitectura. Y en mi opinión, no responde a la realidad, no sales preparado.

Imagen superior: Izquierda: Familia Stabile. Hierro. 2015. Derecha: Roca. Madera y roca. 2016. Diseños de Max Enrich

retrato de Max y una lámpara con tubo circular

Imagen superior: Izquierda: retrato de Max Enrich. Derecha: Circle Lamp. Metacrilato y fuorescente. Diseño de Max Enrich con Guillermo Santomá y Cristian Herrera Dalmau. 2015

¿Cuántos años llevas diseñando?

M.E. Pues supongo que desde siempre. Pero diseñando mobiliario específicamente desde que entré en la carrera, imagino. Empiezas diseñando algo para ti, luego para un proyecto, y así terminas diseñando para alguien. Ahí es cuando te presentas ante el vacío con tu propuesta. El diseño termina dependiendo siempre de una opinión subjetiva. Por tanto, diseñar tiene mucho que ver con convencer.

¿Compatibilizas tu trabajo de diseñador con otros más prosaicos?

M.E. De vez en cuando sí, pero siempre son trabajos relacionados con el sector. Me gusta el mundo de la moda, el retail, la producción de cualquier cosa. No siempre hago cosas para mí, y eso es muy necesario. Trabajando para otros adquieres conocimiento que usas luego para ti mismo. Lo bonito de trabajar con otras personas en parte va de eso, se buscan opiniones diferentes y caminos para realizar algo diferente a lo que tenías pensado. A mí me divierte más que trabajar solo. Con el tiempo vas viendo que no cualquiera se puede emparejar con quien quiera. O te entiendes por completo o ni lo intentes.

¿Has estado exponiendo en la feria de Milán alguna vez?

M.E. Nunca me lo he planteado. Me gusta convertirme en un voyeur durante la feria, aunque el año que viene quizás llevaré unas mesas con una empresa francesa.

¿Para qué empresas españolas te gustaría hacer una pieza?

M.E. Siempre miras las empresas locales. Porque es lo que ves, es lo que se consume. Trabajar para Marset, Mobles114, BD… ¡Espero tener algún día algo suficientemente potente como para convencerlos!

 

Mesa de madera con rocas como patas

 Imagen superior: Mesa on the rocks

¿Crees en la producción en serie?

M.E.¡Por supuesto! No creo que desmerezca una pieza. De hecho como diseño es más complicado ya que ha de cumplir más requisitos o pasar más filtros. Los detalles han de estar muy perfeccionados y el error se multiplica. Básicamente hay menos margen para errores. En la pieza a medida, la serie limitada o la pieza única, el error o la imperfección está permitido. Puede incluso formar parte de la pieza final.

¿Es elitista producir series limitadas?

M.E. Para nada. Yo tengo la suerte de trabajar con Side Gallery de Barcelona que, además de piezas clásicas, promueve el diseño contemporáneo. La serie limitada o especial es el tipo de producto que interesa tanto a una galería como a sus clientes. Y eso no significa que sean caras. Lo que sí que son, es especiales. Y es muy satisfactorio crear algo que alguien considera especial.

 

¿Te mueves en el circuito del design art?

M.E. Sí, supongo… pero, ¿qué es el design art? Para mí es un concepto nuevo que desde el primer momento me pareció entender, pero si el mismo nombre lleva los dos términos quizás es porque no es más que eso: Diseño que se aleja de la definición tradicional y se acerca al arte, pero sin llegar a ser arte. Como decía antes, no hay una frontera clara, ni falta que hace. También es verdad que el campo del diseño es gigante. Todo está diseñado. Mejor o peor, ahí ya entra la opinión de cada uno. Muchos productos que nos rodean no son considerados más que eso, pero te puede gustar más, o transmitir más, una silla que una escultura o un cuadro.

 

¿Cómo ves el mundo del design art en España?

M.E. Me gustaría que hubiera más. Hay espacio para ello y es algo que gusta. En el centro y norte de Europa se consume más habitualmente, y desde hace tiempo. Tiene mucho que ver con la cultura.

 

dos sillas: una de gresite y otra de mármol

Imagen superior: Izquierda: Underwater. Grestite. Con Guillermo Santomà. 2015. Derecha: La Butaca de la Reina. Mármol Alicante. 2015

¿Qué diferencia ves entre Decoración y Diseño?

M.E. Siempre había entendido la decoración como algo más banal que el diseño. Pero la entiendo y la respeto. Y la compadezco, de hecho. Es un término que se ha quedado un poco obsoleto con la aparición de los diseñadores de interiores y la carrera profesional de estos. Antes existía el arquitecto (que también diseñaba los muebles) y el decorador. Ahora tenemos diseñadores de muebles, de interiores, de iluminación, de sonido, etc.

 

Dicen que hay una saturación de producción de objetos y que el diseño debería dirigirse hacia el mundo de las experiencias, ¿qué piensas sobre esto?

M.E. Pues estoy totalmente en desacuerdo. Respeto mucho el diseño de experiencias y espero diseñar alguna pronto, pero seguiré haciendo productos. ¡Si supieras la satisfacción que supone ver algo tuyo realizado! Que algo pase de una simple idea a algo real… Me gustaría pensar que la gente seguirá consumiendo mobiliario u objetos como los que han existido hasta ahora. Y el diseño a medida es algo que la gente entiende y aprecia.

una mesa auxiliar triangular

 Imagen superior: Triángulo rectángulo. Hierro pintado al horno. 2016. Diseño de Max Enrich

Parece que ahora mismo hay una mirada en el mundo del diseño de mobiliario hacía el movimiento Memphis. En Neo2 lo llamamos New Memphis porque presenta variaciones sobre el movimiento de los años 80. ¿Hacia dónde crees que irá la estética de los objetos del hogar en un futuro, en los próximos años?

Max Enrich: Ya hemos pasado la época de la sobriedad sueca de Pinterest y las mesitas de Ikea. Se empiezan a ver muchas piezas sencillísimas de líneas con una singularidad o extravagancia en el material o el acabado. Es como si se estuvieran juntando dos conceptos muy conocidos: el «menos es más» de Mies y el «menos es aburrido» de Venturi. Me gusta esta época que estamos viviendo. Y en mi opinión, sobre todo en referencia al interiorismo, ganará terreno la excentricidad de épocas pasadas donde los diseños eran más atrevidos, que es básicamente la gracia del New Memphis.

 

En tu web no vemos nada de interiorismo, ¿por qué? Suele ser algo que va muy unido al trabajo que haces.

Max Enrich: Siempre me ha interesado, son mundos que van de la mano. Me gusta compartir opiniones con amigos o colegas del sector y, como decía antes, colaborar con alguien es brutal. El sector está cargado de ego y a mí eso nunca me ha atraído. Espero poder diseñar algún interior pronto. Y si es con alguien, ¡mejor! Lo que sí que me interesa mucho, ligado al interiorismo, es hacer piezas para espacios concretos. Cuando alguien me contacta para diseñar algo a medida, siempre pido conocer a la persona y el espacio. Luego viene convencerle con tu propuesta y producirla, ¡que diseñar no es solo tener una idea!

 

En un mundo cada vez más virtual, ¿por qué los objetos decorativos son tan importantes?

Max Enrich: Porque es lo que nos devuelve al mundo real.