Retrato de Chota 13 delante de un graffitty

John Alexander, su nombre de artista Chota13, es un graffitero de 27 años. LLeva el uniforme de los jóvenes de todo el mundo: una camiseta, y un pantalón de deporte y unas zapatillas deportivas. Su historia podría ser la de cualquier joven demasiado rápido empujado de estas áreas sensibles que rodean metrópolis del mundo. La suya se llama la Comuna 13, en Medellin, Colombia, antecámara del infierno ayer, ahora famosa por su galería de graffiti al aire libre y sus escaleras eléctricas.

En la década de 2000, un nombre viene a la boca de los habitantes de Medellín, Sergio Fajardo, el alcalde y su proyecto de desarrollo urbano verdaderamente revolucionario para reintegrar “comunas” abandonadas en el espacio público. Comuna 13 renace y experimenta una transformación social.
Los colores y las formas pintan las paredes de las casas. Se identifican 90 graffitis incluyendo una decena realizada por Chota13. Encontró en el graffiti una nueva definición a la vida. Autodidacta, comenzó a dibujar en sus cuadernos a los 10 años sin llegar a proyectarse porque el tiempo en ese momento en la Comuna13 estaba contado. En 2008, forma parte de un grupo con otros 10 amigos, pero se detiene la aventura. Hoy en día, sólo, Chota13 celebra su Comuna13. Se aprovecha de este nuevo derecho por la libertad y el derecho a la vida, y por respecto al arte urbano.
La ciudad es un lienzo en la que Chota13 expresa por medio del arte sus pensamientos más profundos y comunica constantemente el lado positivo de la vida con estas mujeres multicolores o los animales de la jungla. El recuerdo de los tiempos pasados nunca está lejos. Para Chota13, los graffiteros tienen una responsabilidad con estos “muros de atención”. Cuentan la historia y rinden homenaje.
Después de años de intensa violencia, las latas de aerosol han reemplazado las armas. El  respeto se gana no gracias al miedo pero a la firma que los graffiteros dejan en las paredes. Chota13 deja una huella para decir a la sociedad que “estoy aquí”. Es una idea profunda sabiendo que en  este “no man’s land” de ayer, las empresas vienen a trabajar con esta nueva generación de artistas como Chota13 para promover sus marcas. Los graffiteros como él son los héroes o más bien ejemplos de estas culturas urbanas entre hip-hop, breakdance, DJ y Graffiti para los jóvenes de la Comuna. Impulsan nuevas oportunidades, una nueva mirada del barrio, una nueva marca del barrio, una pacificación gracias al graffiti aunque como lo dice Chota13 “estamos decorando la ciudad pero no tenemos apoyo institucional, ni apoyo para verdaderas oportunidades”
Mañana será otro día, otra pared como un grito para decir “estoy aquí”….

medellín

Retrato de Chota 13 delante de un graffitty

Retrato de Chota 13 delante de un graffitty