retrato de Paula Chacartegui y juego de vasosPaula Chacartegui es una mallorquina de 22 años que actualmente está instalada en el centro de Barcelona, en donde estudia diseño de producto en el IED.  En esta pequeña entrevista nos deja conocerla un poco más y nos habla de su colección de vidrio soplado Benaïa.

¿Cómo es tu preparación profesional?

Antes de mis estudios Universitarios, tuve experiencias trimestrales durante los veranos en sectores del arte, diseño y ciencia en ciudades como Boston y Milán. A mis diecisiete años empecé estudiando arquitectura en Barcelona pero al empezar el segundo curso lo dejé. Me cambié para hacer la carrera de diseño de producto que acabo éste mismo mes de Junio. Entre grado y grado, hice un curso de diseño global de un año de duración en el que pude experimentar con el diseño de moda, interiores y gráfico, pero definitivamente me aposté por producto.

¿Qué estudias en el IED Barcelona?

Actualmente estudio mi último año de carrera en diseño de producto en el IED Barcelona.

Imágenes superiores. Izquierda: Paula Chacartegui, Derecha: Crema glasses de la colección Benaïa.

un plato de cristal de Paula Chacartegui

Imagen superior: Siesta de la colección Benaïa. Un diseño de Paula Chacartegui

¿Qué es lo que mas te ha gustado del IED Barcelona y cómo ha sido tu experiencia?

Lo que más me ha gustado de la universidad han sido ciertos profesores y ciertos compañeros que me han apoyado, animado y hecho muy feliz durante estos últimos años.

¿Cuáles han sido tus contactos con el mundo profesional?

El año pasado empecé a trabajar por mi cuenta en el mundo de la moda pero como diseñadora, apenas puedo decir que trabajo. Participé en el Design Market de Barcelona en el Museo de Diseño estas últimas navidades donde pude vender mi colección de productos de vidrio soplado que se llama Crema y posteriormente en esta última edición del Design Week de Milán, donde también expuse mi colección Crema y un nuevo proyecto también en vidrio soplado llamado Siesta. Todas las piezas que se expusieron eran productos de menaje que agrupé bajo el nombre de Benaïa, el mismo nombre que tiene mi página web actual, donde se ven los productos en cuestión.

jarra de agua del proyecto Benaïa de Paula Chacartegui

Imágenes superiores: Crema Jar de la colección Benaïa. Un diseño de Paula Chacartegui

¿De donde viene el nombre de Benaïa?

Benaïa habría sido mi nombre de pila de no ser Paula. En su etimología, el nombre Benaia proviene del hebreo y hace referencia a la persona que crea. La diéresis es la aportación gráfica que hago al ser mallorquina y hablar el catalán. Bajo éste nombre, mezclo mi historia y raíces personales.

Benaïa es una colaboración con el artista vidriero Ferran Collado. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas que le ves a colaborar con alguien?

Mayoritariamente veo ventajas a la hora de colaborar con alguien y más si se trata de un oficio tan artesanal y delicado como es el del vidrio soplado. Sin la presencia de Ferran ninguna de mis piezas podría haberse realizado. Si tuviera que decir una desventaja, sería la de no poder ser uno mismo el que da la forma exacta al producto final desde cero hasta su fin de producción. Él y yo fuimos turnando trabajos, pero nunca pude realizar las piezas desde cero yo sola.

Proyecto Benaïa de Paula Chacartegui

Imagen superior: Siesta de la colección Benaïa. Un diseño de Paula Chacartegui

En tu web personal expones tus diseños y fotos que has hecho. ¿Crees que tus intereses en diseño industrial y fotografía se benefician mutuamente?

Sí creo que mis intereses en fotografía y diseño de producto se benefician mutuamente. Ambas son formas de expresión y van ligadas de la mano. Por un lado la fotografía es intangible y estática y por otro el diseño de un producto es funcional, palpable y dinámico. En los tiempos que corren, sin una buena comunicación visual y audiovisual de tu producto, no puedes transmitir emociones a los demás en la distancia.

vasos del proyecto Benaïa de Paula Chacartegui

Imagen superior: Crema Glasses de la colección Benaïa. Un diseño de Paula Chacartegui

¿Tienes algún proceso de diseño o piensas que el fijar un proceso limita la creatividad?

Creo que fijar un proceso o metodología de diseño es limitar la creatividad. A veces se exige un método en concreto (más si eres estudiante) que no acompaña en tiempos ni en motivación personal. Creo que la forma en que uno trabaja debería ser cuanto más cómoda posible. Yo por ejemplo según el día que tenga, decido si me dedico a trabajos más técnicos o más artísticos y eso es lo que más me gusta de mi carrera, ser dueña de mis acciones y poder decidir según me sienta, dentro de un orden, claro.